INTRODUCCIÓN
Tras la realización de varias tareas relacionadas con personajes reales (en este caso humanos) hemos pasado a trabajar con personajes imaginarios, es decir, que no existen en la vida real y han sido inventados.
Figura 1
Aunque nos pueda parecer que los personajes imaginarios solo se han producido en la actualidad, podemos encontrarlos en todo tipo de obras a lo largo de la historia. Muchos provienen de la deformación de personajes reales, añadiendo partes que no le corresponden o deformando su imagen, aunque algunos provienen totalmente de la imaginación.
Algunos de los personajes imaginarios más conocidos son los Pokémon. Estos son muy conocidos ya que protagonizan varias series de televisión, y sobre todo por aparecer en videojuegos muy famosos. En esta actividad se va a trabajar con estos personajes, y con sus diferentes expresiones.
Figura 2
DESARROLLO
El principal objetivo de esta tarea era construir un personaje imaginario a partir de un Pokémon existente, trabajando en el desarrollo de este con diferentes expresiones faciales y corporales.
Primero debíamos seleccionar el Pokémon que quisiéramos, en mi caso fue Jigglypuff. En el primer recuadro teníamos que dibujarlo tal cual es, sin ninguna expresión en concreto, y poniendo en la parte superior del recuadro tres palabas que lo definieran, en mi caso fueron tierno, bonito y simpático.
Figura 3
En el segundo recuadro debíamos dibujar el Pokémon tal cual, pero expresando entusiasmo. Para ello, dibujé la boca abierta y sonriente, las cejas arqueadas y los ojos abiertos.
Figura 5
Posteriormente, en el tercer recuadro debíamos dibujar el Pokémon sin modificaciones, pero expresando agresividad. Para conseguir esto, dibujé la boca rectangular y muy abierta, con los dientes marcados y colmillos, y los ojos más rasgados.
Figura 6
En el cuarto recuadro, debíamos añadirle a nuestro Pokémon una parte que no le perteneciera, y que obtenemos de otro Pokémon. Esta debía contrastar con las características del Pokémon. En mi caso añadí una nariz de cerdo y una cola, pertenecientes a Lechonk. Además, debíamos expresar broma, por lo cual puse la lengua fuera de la boca, la cual estaba abierta, y los ojos descolocados y muy abiertos.
Figuras 7 y 8
En el penúltimo recuadro, debíamos añadir otra parte de un Pokémon diferente. Decidí añadirle alas, para crear un mayor contraste. Estas provenían de Crobat. Además, teníamos que ponerle expresión hambrienta, abriendo los ojos, poniendo cachetes y haciendo la boca más pequeña y con comida dentro.
Figuras 9 y 10
Finalmente, en el último recuadro debíamos añadir otra parte de un Pokémon. Para crear el mayor contraste posible, añadí varios tentáculos provenientes de Tentacruel. También debíamos ponerle una expresión de terror. Para ello, las manos debían tapar los ojos y la boca de manera que se encontrara rasgada hacia un lado.
Figuras 11 y 12
Tras haber realizado el lineado de todos los dibujos, debíamos colorearos a nuestro gusto. Personalmente, preferí ser fiel al Pokémon original, coloreándolo de rosa y con los ojos azules. Además, la cola de cerdo la puse rosa para que fuera una continuación del cuerpo, la nariz roja para contrastar, las alas moradas, tal y como aparecían en su Pokémon original, y los tentáculos azules de igual manera. Este fue el resultado:
Figura 13
La formación de personajes imaginarios nos ayuda a trabajar nuestra imaginación, ya que para su creación es necesario que utilicemos esta, ya sea para distorsionar la realidad o crear algo completamente nuevo.
En este caso, en la actividad realizada partíamos de un Pokémon ya existente, pero a la hora de crear su evolución (añadiendo partes de otros Pokémon) debíamos utilizar nuestra creatividad e imaginación para seleccionar que partes darían lugar a un Pokémon completamente diferente.
Además, aprendimos a expresar diferentes emociones mediante la modificación de la cara y el cuerpo de nuestro Pokémon, lo que posteriormente, facilitará que podamos expresarnos mejor mediante el dibujo.
BIBLIOGRAFÍA
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